Nosotras

Marcela Londoño

Marcela Londoño

 

NUESTRA DIRECTORA

Desde muy temprana edad supe que me gustaban los niños. Crecí en una familia numerosa y mi familia extensa siempre hizo parte de mi vida: primitos y sobrinitos corriendo por todas partes, niños a quienes alzar, consentir, cuidar, abrazar y entretener. Lo que más me gustaba era observar lo que hacían, escuchar lo que decían. Todos me decían que tenía madera para los niños.

Estudié Terapia Ocupacional en la Universidad del Rosario e inicié mi práctica profesional trabajando con niños, en consulta privada y en jardines infantiles.

En mi práctica profesional entendí que la mejor forma de que los niños tuvieran un paso feliz por la escolaridad, y las familias no tuvieran que recurrir a la ayuda terapéutica, era aplicar un modelo educativo en el cual se brindara al niño la estimulación adecuada de acuerdo a cada uno como persona, distinto a otro y respetando los procesos de maduración propios de cada edad.

 
Con este pensamiento como punto de partida, fue que en 2001 se hizo realidad un sueño llamado Descubriendo.
 
Con el paso de los años, la experiencia y mis grados en Gerencia Educativa y Especialización en Desarrollo Personal y Familiar, en la Universidad de la Sabana, he venido enriqueciendo mi conocimiento acerca de la educación infantil y otros aspectos muy importantes en el trabajo con los niños y sus familias. 
 
Paralelo a dirigir el jardín, continúo prestando asesoría a padres y maestros en temas de primera infancia, por medio de consultorías y conferencias.  
 
Cuando empezamos, no sabía cuántas satisfacciones, cuántas alegrías y cuánta gente maravillosa íba a encontrar en mi vida. Lo que tenía claro era que quería que la experiencia en Descubriendo fuera diferenciadora, que lo importante fuera cada persona: cada una de las personas de 12 meses a 5 años y sus familias.
 
La importancia siempre ha sido acoger a nuestros niños y niñas para que tengan un ambiente de aprendizaje seguro, alegre, respetuoso de su personalidad y estilo familiar. Gracias a esto, nuestros niños son autónomos, independientes, curiosos investigadores, buenos amigos y excelentes seres humanos.